Hola, soy Marcela, mamá de Nicolás (5 años) y de Ignacio (17 años). Hace poco más de 2 años descubrí el maravilloso mundo de la Educación en Casa. Fue por casualidad. Había anotado a Nico en sala de 3, en Jardín, pero no con satisfacción. Fue así como, buscando alternativas, llegué a una página de Homeschooling. ¡Fue un portal hacia la luz para mí! Fue grande mi sorpresa al encontrar muchas familias que habían elegido este camino y alentaban con entusiasmo esta hermosa elección. Maravillados con sus experiencias, decidimos también emprender el camino de la educación en casa.

Nos contactamos con hermosas familias homeschoolers y unschoolers. ¡Aprendimos mucho intercambiando experiencias! Ver a los niños con sus diferentes intereses por aprender, con sus distintas personalidades y sus distintos talentos, nos hizo pensar en cuan equivocada está la escuela tradicional en querer enseñar lo mismo y al mismo tiempo a 30 niños totalmente diferentes unos de otros. Buscamos diferentes métodos de aprendizaje (Waldorf, Montessori, Doman), y decidimos tomar un poco de cada uno de estos enfoques pero principalmente usamos el juego como eje central, y notamos que su interés crecía por todos los temas que proponíamos. Además, su curiosidad natural nos llevó por caminos fascinantes, sin horarios, a su tiempo, disfrutando, creciendo, aprendiendo… Estos últimos 2 años han superado nuestras expectativas. ¡No podríamos ser más dichosos! Confirmamos que hay otra forma de aprender: diferente, creativa, feliz, sin competencia, con entusiasmo, pero sobre todo con interés genuino. ¡Los niños nos enseñan el camino a seguir! ¡Son nuestros maestros! Las ansias que los niños tienen por aprender el mundo que los rodea y por entenderlo, es el motor que impulsa su aprendizaje. Asimilan el mundo que tienen enfrente, lo viven, lo sienten, lo hacen propio y son felices disfrutando aprender… Ver crecer a nuestro hijo, bajo esta nueva forma de Educación en Casa, nos llena el corazón de satisfacción y felicidad. Nos ha cambiado como familia y nos ha mostrado que lo esencial en la vida es … ser feliz.

Mónica Marcela Moore